Fluir consciente.
Acrílico sobre tela, 50 x 50 cm.
Fluir no es dejarse llevar. Es moverse con la corriente sin perder el centro.
Las olas giran, las nubes se abren, todo está en movimiento —y sin embargo hay algo quieto en el medio. Eso es lo que esta obra sostiene: que el flujo y la quietud no se contradicen.