Cartografía de un nuevo cielo.
Acrílico sobre tela, 120 x 100 cm.
Detalle
Cartografiar no es conquistar: es relacionarse. Trazar vínculos donde otros ven solo distancia. Este cielo —que es también mar, también tierra— no se deja medir fácilmente. Y sin embargo, algo en nosotros sigue intentándolo.
Quizás ese sea el acto más humano: buscar coordenadas en lo que no tiene bordes fijos.